Orígenes

Hablar de los orígenes del Tai Chi Chuan es ciertamente complicado. No hay gran número de documentación al respecto, la que existe a veces es confusa y contradictoria y además algunos individuos sin escrúpulos suelen adjudicarse méritos o tergiversar la historia en su propio beneficio. Además, antes de la revolución comunista, los textos eran herméticos, solo para iniciados y en muchos casos historias fantásticas, productos de la exageración y la fantasía. Después, la rigidés ideológica, recortará la historia en beneficio propio.
A pesar de esto, parece ser que en algunas cosas la mayoría llega a un acuerdo, y además coincide con el relato de nuestros Maestros.

Debemos remitirnos al Templo Budista Shaolín y a la figura mítica de Bodhidharma.
Cuentan que Bodhidharma (Ta Mo) era un monje budista de origen hindú (s. VI de nuestra era) que fue invitado por el emperador para dar a conocer el budismo en la corte. Ante el escaso interés mostrado por la nobleza, se retiró a un templo llamado Shaolín. Viendo el penoso estado de salud de los monjes y considerando el hecho de que eran sometidos al saquéo constante de los bandidos, ideó (o transmitió) una serie de ejercicios para el fortalecimiento físico externo e interno. De este modo sentaría las bases para lo que sería el principio (al menos en china) de la unión de un sistema de artes marciales y una filosofía de desarrollo espiritual.

Este arte suele ser conocido en occidente como Kung fu (Gong Fu), aunque lo correcto sería denominarlo Shaolin Chuan (boxeo Shaolin). El conjunto de Artes Marciales Chinas suele denominarse como Wushu.

No seguiremos la evolución de Shaolin, sino que veremos como se relaciona con el Tai Chi Chuan.

Se habla de la figura de Chan San Feng, de quien poco se sabe, aunque parecen coincidir en que fue un monje del templo Shaolín. Más tarde se retiró a la montaña Wu tang (Wudan) y fusionó los conocimientos sobre Taoísmo, los conocimientos sobre Budismo, la idea de la Medicina Tradicional China, la alquimia interior y las artes marciales. De aqui surgen los principios de lo que hoy conocemos como Tai Chi Chuan. De las historias que se conocen, la más poética es la que cuenta que un díá mientras se encontraba meditando, observó como luchaban una grulla y una serpiente. De este contraste entre fuerza y fluidez, surgió su inspiración. Lo que si está claro, es que la inspiración surgió de observar la naturaleza y las leyes que la rigen.

El trabajo físico extenuante se reemplazó por ejercicios para cultivar el Chi (Qi) o energía, y la dureza de los movimientos, por la fluidez.
No sabemos los caminos diversos que pudo seguir este proceso, pero sabemos que estos conocimientos llegaron hasta Chen Bu (Chen Pu), primer ancestro del estilo Chen, y de generación en generación hasta nuestros días.

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